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SAN ELZEARIO DE SABRÁN y LA BEATA DELFINA, ESPOSOS. Elzeario nació en Apt (Provenza), de familia noble, entre 1284 y 1287. Se educó en Marsella con un tío suyo que era abad benedictino. Siendo muy joven, por voluntad de Carlos II de Anjou, rey de Nápoles, contrajo matrimonio con Delfina de Signe, y así, sin quererlo ni buscarlo, se encontraron vinculadas dos almas selectas que decidieron amarse y ayudarse viviendo virginalmente. Vistieron el hábito de la Tercera Orden Franciscana, cuyo espíritu orientó y conformó sus vidas, atendieron y distribuyeron abundantes limosnas a los pobres, incluidos los leprosos, y se dedicaron de continuo a la oración y a las obras buenas. A la muerte de su padre, Elzeario heredó el condado de Ariano Hirpino (Nápoles), que gobernó con bondad y sabiduría, a la vez que desempañaba misiones que le confiaba el rey de Nápoles, y, cuando cumplía una de ellas, murió en París el 27 de septiembre de 1323. La beata Delfina vivió luego muchos años en santa viudez, sencilla y humilde, en pobreza y dedicada a la caridad y la oración. Hija de los condes de Marsella, había nacido en Puy-Michel en 1283, y falleció en la ciudad francesa de Apt el 26 de noviembre de 1360.- Oración: Manifiesta, Dios nuestro, la grandeza de tu amor hacia nosotros, que celebramos hoy la fiesta de los bienaventurados Elzeario y Delfina, unidos en santo matrimonio; y haz que nosotros disfrutemos también de la intimidad de tu amor en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SAN VICENTE DE PAÚL. Nació en Pouy, distrito de Tarbes (Mediodía-Pirineos, Francia) el año 1581, en el seno de una familia de humildes labriegos. Después de estudiar en Dax, Zaragoza y Toulouse, fue ordenado de sacerdote a los 19 años de edad. Lleno de espíritu sacerdotal, en cualquier persona que sufriera veía el rostro de su Señor. Capturado por los piratas turcos cuando navegaba de Marsella a Narbona, fue vendido como esclavo en Túnez. Liberado y vuelto a su patria, ejerció de párroco en París, entregándose al servicio de los pobres, y, luego, de capellán en las galeras, atendiendo con solicitud a los remeros galeotes. A raíz de sus experiencias como párroco en zonas rurales, fundó la Congregación de la Misión (Padres Paúles), destinada sobre todo al servicio de los campesinos pobres y a la formación del clero. Fundó también, con la colaboración de santa Luisa de Marillac, la Compañía de las Hijas de la Caridad. Murió en París el 27 de septiembre de 1660. León XIII lo proclamó patrono de las obras de caridad.- Oración: Señor, Dios nuestro, que dotaste de virtudes apostólicas a tu presbítero san Vicente de Paúl para que entregara su vida al servicio de los pobres y a la formación del clero, concédenos, te rogamos, que, impulsados por su mismo espíritu, amemos cuanto él amó y practiquemos sus enseñanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.