SAN BERNARDO DE CORLEONE. Nació en Corleone (Sicilia, Italia) en 1605. Fue un joven con buena formación religiosa y moral, pero de carácter irascible. En cierta ocasión tuvo un enfrentamiento con otro joven y, en un breve duelo, lo dejó gravemente herido. Invocó el derecho de asilo y se libró de la justicia humana, pero no de su conciencia. Se arrepintió de su delito y de su vida disipada, pidió perdón a Dios y a los hombres e hizo áspera penitencia. Tomó el sayal de los Capuchinos como hermano lego en Caltanissetta (Sicilia). En el convento ejerció diversas tareas domésticas. Dormía en el suelo pocas horas y multiplicaba sus ayunos. Aunque inculto, alcanzó las alturas de la contemplación, curó enfermos, distribuyó consuelos y consejos, intercedió ante el Señor para alcanzar abundantes gracias para los demás. Su oración asidua, su caridad ferviente, su filial devoción a la Virgen y a la Eucaristía fueron el secreto de su santidad. Murió el 12 de enero de 1667 en Palermo. Juan Pablo II lo canonizó el año 2001.- Oración: Oh Dios, que nos has dejado un vivo ejemplo de penitencia y de virtudes cristianas en san Bernardo; te pedimos nos concedas, con la fuerza de tu Espíritu, permanecer fieles en la fe y firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
SANTA MARGARITA BOURGEOYS. Nació en Troyes (Francia) el año 1620. Huérfana de madre, tuvo que cuidar a sus hermanos pequeños. Al mismo tiempo comenzó a visitar enfermos, dar el catecismo a los niños y hacer otras obras de apostolado. En 1653 marchó como misionera a Canadá, invitada por el gobernador de aquella tierra, para hacerse cargo de la educación de las niñas de padres franceses en la colonia de Ville-Marie, futura ciudad de Montreal. Su dedicación a la enseñanza y a otras tareas de apostolado atrajo en torno a ella numerosas jóvenes, llegadas de Francia, con las que fundó la Congregación de Nuestra Señora, a la que desde pequeña había profesado una gran devoción. Pronto se multiplicaron las vocaciones, las escuelas y los hospitales. Murió en Montreal el 12 de enero de 1700. Fue canonizada el año 1982.
SAN EULOGIO DE CÓRDOBA. Nació en Córdoba a comienzos del siglo IX y en esta ciudad ejerció su ministerio sacerdotal. Es el principal escritor de la Iglesia mozárabe, y uno de sus santos más importantes. Dada la difícil situación de la comunidad cristiana española por la dominación árabe, san Eulogio fue siempre consuelo y aliento para todos los perseguidos por su fe. Lo decapitaron, por vivir y confesar públicamente la fe cristiana, el 11 de marzo del año 859, cuando había sido preconizado arzobispo de Toledo; en España su fiesta se celebra el 9 de enero.- Oración: Señor y Dios nuestro: tú que, en la difícil situación de la Iglesia mozárabe, suscitaste en san Eulogio un espíritu heroico para la confesión intrépida de la fe, concédenos superar con gozo y energía, fortalecidos por ese mismo espíritu, todas nuestras situaciones adversas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.