NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN. Es la advocación de la Virgen como Patrona de la familia carmelitana. La Sagrada Escritura celebra la belleza del monte Carmelo, donde el profeta Elías, en el siglo IX antes de Cristo, defendió la pureza de la fe de Israel en el Dios vivo, en contra del culto a Baal. En el siglo XII, algunos eremitas se retiraron a aquel monte, constituyendo más tarde una Orden dedicada a la vida contemplativa, bajo el patrocinio de la Virgen María. Según la tradición, en este día la Virgen entregó el popular escapulario del Carmen a San Simón Stock. Además, bajo este título celebramos a la Virgen como guía de los navegantes, consuelo de los afligidos, fortaleza de los moribundos en su agonía, intercesora nuestra en el trásito de la muerte, auxilio de las almas del purgatorio. -Oración: Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Virgen María, en su advocación del monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvación. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

CANONIZACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS . San Francisco murió al atardecer del 3 de octubre de 1226. Su fama de santidad era notoria en toda la Iglesia y los milagros se fueron multiplicando. Cumplidos todos los requisitos canónicos previos, el papa Gregorio IX decretó la canonización. Para llevarla a cabo se trasladó personalmente a la ciudad de Asís y el domingo 16 de julio de 1228, en medio de unos solemnísimos actos, inscribió a Francisco en el catálogo de los santos. -Oración: Dios todopoderoso, que otorgaste a nuestro Padre san Francisco la gracia de asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas, para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SANTA MARÍA MAGDALENA POSTEL. Nació en Barfleur (Normandía, Francia) el año 1756. Desde joven se dedicó a la atención de los pobres y a la educación de la niñez y de la juventud, para lo que fundó una escuela. Durante la Revolución Francesa, escondió en su casa a sacerdotes perseguidos y los ayudó a huir a Inglaterra, atendió a los enfermos y a los fieles supliendo la falta de sacerdotes, guardó objetos del culto y, con la debida autorización, conservaba el Santísimo y daba la comunión. En 1798 se hizo terciaria franciscana. Pasada la Revolución, volvió a sus obras de caridad y a la docencia. En 1807, con algunas compañeras, desde la más completa pobreza fundó y gobernó la Congregación de Hermanas de las Escuelas Cristianas de la Misericordia para la formación integral de las muchachas pobres. En 1832 puso la casa madre en Saint-Sauveur-le-Vicomte (Normandía), en una antigua abadía benedictina restaurada, donde murió el 16 de julio de 1846.