Bienvenidos a compartir en el Espíritu de Dios

Hola a todos los que visitáis este blog. ¡Gracias por entrar! ¡DIOS OS BENDIGA!
En este momento empezamos a compartir nuestras vivencias y, también nuestras oraciones.
Rezo por vosotros. Rezad, también por mí. ¡GRACIAS!

¡Jesús es amor sin límites!



¡Dios te ama!¡Él esta vivo en tu corazón!

¡Que Dios os bendiga cada día de este año 2026


MER


¡Alabado sea Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Sólo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. ¡SÓLO JESÚS SALVA! Léelo en la Biblia.


¡Te basta mi gracia!

Reza ante el Santísimo por tu familia, amigos y enemigos...¡Él es el Todopoderoso!



¡Oh Señor, pongo en tus manos la sangre derramada por todos aquellos niños muertos en el vientre de sus madres a manos de los hombres, únela a la sangre de tu hijo Jesús que derramó por todos nosotros para la remisión de todos los pecados del mundo! Acoge, Señor esta oración. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén



Dios me ha creado para conocerle, amarle y servirle, y para ser feliz con Él para siempre en la otra vida. ¡Padre, Ayúdame!¡Padre, Perdóname!

martes, 6 de octubre de 2026

Martes 27 del tiempo ordinario




Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Lc 10,38-42): En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada».

«Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola»


SAN BRUNO, fundador de los cartujos. Nació en Colonia (Alemania) hacia el año 1035. Formado y ordenado de sacerdote en Reims (Francia), el arzobispo le encargó la dirección de los estudios y escuelas de su diócesis. Fue maestro de Teología y sus comentarios de la Escritura fueron bien acogidos. Pero Bruno buscaba otra cosa y se fue a Molesme, donde estaba naciendo la reforma Cisterciense. Deseoso de mayor silencio y soledad, en 1084 fundó un pequeño eremitorio en el lugar salvaje y casi inaccesible del desierto de la Cartuja, cerca de Grenoble, que iba a servir de modelo para las Cartujas de todo el mundo. El año 1090 Urbano II le ordenó ir a Roma para el servicio de la Sede Apostólica. La vocación del Santo era otra. El Papa lo comprendió y le permitió retirarse al desierto, sin salir de Italia. Aquel mismo año marchó Bruno a la soledad de Squillace (Calabria), y allí se durmió en la paz del Señor, en el monasterio de La Torre, el 6 de octubre de 1101.- Oración: Señor, Dios nuestro, tú que llamaste a san Bruno para que te sirviera en la soledad, concédenos, por su intercesión, que, en medio de las vicisitudes de este mundo, vivamos entregados siempre a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SANTA MARÍA FRANCISCA DE LAS CINCO LLAGAS. Nació en Nápoles el año 1715. Desde niña sintió gran devoción a la Eucaristía, y consiguió recibir la primera comunión a edad muy temprana para aquel tiempo. En 1731 vistió el hábito de la Tercera Orden Franciscana de la reforma Alcantarina. Vivió en el mundo los votos religiosos, conforme a la rigurosa Regla que había profesado. Se distinguió por sus ayunos y otras austeridades. Atendió a los enfermos y a los pobres con generosidad. Dedicaba largas horas a la oración. Manifestó especial devoción a la Pasión de Cristo y a la Virgen. El Señor le concedió dones místicos extraordinarios. Sobrellevó con gran paciencia innumerables y continuos sufrimientos y adversidades. Murió en su ciudad natal el 6 de octubre de 1791.- Oración: Padre de misericordia, que en la virgen santa María Francisca nos dejaste una imagen viva de tu Hijo crucificado, concédenos, por su intercesión, asemejarnos a Cristo en la tierra y ser glorificados con ella en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

lunes, 5 de octubre de 2026

 ¿La Virgen sólo se aparece a niñas analfabetas? Al menos 2 estudios demuestran que no

El nuevo director de la BAC ante su reto: buenos libros para acercar el Evangelio a los alejados


Los comunistas la encerraron en aislamiento y la Sagrada Familia vino a visitarla y la llenó de amor

Álvaro Moreno, Pep Borrell...: 8 premios de la revista Misión a personas comprometidas con su fe


«¿Por qué nos escupen?»: así empeora día a día la situación de los cristianos en Tierra Santa

Lunes 27 del tiempo ordinario






Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Lc 10,25-37): En aquel tiempo, se levantó un maestro de la Ley, y dijo para poner a prueba a Jesús: «Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna?». Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?». Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo». Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás».

Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?». Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva. ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?». Él dijo: «El que practicó la misericordia con él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo».

«¿Qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna?»





TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN. Desde antiguo, y hasta la última reforma litúrgica, la Iglesia celebraba las «Cuatro Témporas», correspondientes a las cuatro estaciones del año, en tres días sucesivos. En la actualidad, las Témporas se celebran al menos el día 5 de octubre, y es aconsejable celebrarlas también en otros dos días de la misma semana. Son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, de quien procede todo bien, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual. Son una ocasión que presenta la Iglesia para rogar a Dios por las necesidades de los hombres, principalmente por los frutos de la tierra y por el trabajo humano, dando gracias a Dios públicamente. Cuando las Témporas se celebras en tres días, el primero se centra en la acción de gracias, el segundo es un día penitencial, y el tercero se consagra a la petición por la actividad humana.- Oración: Señor Dios, Padre lleno de amor, que diste a nuestros padres de Israel una tierra buena y fértil, para que en ella encontraran descanso y bienestar, y, con el mismo amor, nos das a nosotros fuerza para dominar la creación y sacar de ella nuestro progreso y nuestro sustento, al darte gracias por todas tus maravillas, te pedimos que tu luz nos haga descubrir siempre que has sido tú, y no nuestro poder, quien nos ha dado fuerza para crear las riquezas de la tierra. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SANTA ANA SCHÄFFER. Nació en Mindelstetten (Baviera, Alemania) el año 1882, en el seno de una familia humilde. De muy joven quiso ser religiosa y misionera en tierras lejanas. Para reunir la dote necesaria para ingresar en el convento, se puso a trabajar como empleada doméstica en sucesivas familias. A los 19 años, en su trabajo, se abrasó en una caldera de agua hirviendo con lejía: se le quemaron las piernas hasta las rodillas, quedó inválida para siempre y tuvo que guardar cama muchos años. A sus múltiples y fuertes padecimientos se añadió la falta de recursos. Al principio se rebeló contra su destino, pero enseguida comprendió que su situación fue una llamada amorosa del Crucificado para que le siguiera. Fortificada por la comunión diaria se convirtió en una intercesora infatigable en la oración, y un espejo del amor de Dios para las muchas personas que la visitaban o le escribían en busca de consejo. Ella se ofreció al Señor y se dedicó a la oración por la Iglesia y sus sacerdotes. Murió en su pueblo natal el 5-X-1925. Canonizada el 21-X-2012.

SANTA FAUSTINA KOWALSKA. Nació en Glogowiec (Polonia) el año 1905, de familia campesina, numerosa, pobre y religiosa. A los dieciséis años se fue a trabajar como sirvienta de familias acomodadas. En 1925 entró en la congregación de la Bienaventurada Virgen María de la Misericordia. Vivió en distintas casas del instituto, desempeñando las funciones de cocinera, jardinera y portera. Su vida, en apariencia monótona, ocultaba una extraordinaria profundidad de unión con Dios. En 1931 se le apareció el Señor pidiéndole que hiciera pintar su imagen tal como lo veía en ese momento: con túnica blanca, una mano elevada en gesto de bendición y la otra señalando su corazón, desde donde parten dos rayos de luz, azul y rojo; Jesús le explicó: el rayo azul representa el agua, que purifica las almas; y el rojo, la sangre, que es la vida de las almas. El Señor le concedió gracias extraordinarias: visiones, estigmas, etc., que iban unidas a grandes sufrimientos. Jesús le encomendó la misión de difundir la devoción a la Divina Misericordia. Murió en Cracovia el 5 de octubre de 1938. Juan Pablo II la canonizó el año 2000.

domingo, 27 de septiembre de 2026

padre Gobbi

*CUANDO EL HIJO DEL HOMBRE VUELVA*

«Vosotros leéis en el Evangelio: —¿Cuando el Hijo del Hombre vuelva, encontrará aún fe en la tierra? —Hoy quiero invitaros a meditar estas palabras pronunciadas por mi Hijo Jesús. 

Son palabras graves, que hacen reflexionar y que logran haceros entender los tiempos en que vivís. Os podéis preguntar, ante todo, por qué Jesús las pronunció. Para prepararos a su *segunda venida* y para describiros una circunstancia que indicará la proximidad de su regreso glorioso. 

Esta circunstancia es la pérdida de la fe.” 

_Mensaje de la Santísima Virgen María al P. Gobbi, 13 de marzo de 1990_