Bienvenidos a compartir en el Espíritu de Dios

Hola a todos los que visitáis este blog. ¡Gracias por entrar! ¡DIOS OS BENDIGA!
En este momento empezamos a compartir nuestras vivencias y, también nuestras oraciones.
Rezo por vosotros. Rezad, también por mí. ¡GRACIAS!

¡Jesús es amor sin límites!



¡Dios te ama!¡Él esta vivo en tu corazón!

¡Que Dios os bendiga cada día de este año 2026


MER


¡Alabado sea Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Sólo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. ¡SÓLO JESÚS SALVA! Léelo en la Biblia.


¡Te basta mi gracia!

Reza ante el Santísimo por tu familia, amigos y enemigos...¡Él es el Todopoderoso!



¡Oh Señor, pongo en tus manos la sangre derramada por todos aquellos niños muertos en el vientre de sus madres a manos de los hombres, únela a la sangre de tu hijo Jesús que derramó por todos nosotros para la remisión de todos los pecados del mundo! Acoge, Señor esta oración. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén



Dios me ha creado para conocerle, amarle y servirle, y para ser feliz con Él para siempre en la otra vida.

viernes, 20 de febrero de 2026

 Las viejas estrellas del último gran Hollywood van envejeciendo y nos dejan... ¿cómo ven la muerte?

La enorme fe que sostuvo al político venezolano Juan Pablo Guanipa durante 261 días de cautiverio

40 ideas «exitosas» para una buena Cuaresma: detente cinco veces al día y no olvides ver «La Pasión»

Madre e hijo salvados por 40 Días por la Vida en pleno acoso del Gobierno: «Es una lucha espiritual»

Cuatro años de guerra en Ucrania: Cáritas construye humanidad entre drones rastreadores

La FFSPX no aplazará las consagraciones episcopales y pide «caridad» en atención a su circunstancia

Notre Dame ficha a una abortista y hasta nueve obispos protestan: «Es un escándalo para los fieles»

Países Bajos registra aumento considerable de nuevos católicos: hasta un 40% más que el año anterior

Pedro Sánchez y su Gobierno felicitan el Ramadán pero se «olvidan» de la Cuaresma

 

El camino de penitencia que transforma el corazón en la Cuaresma

La Cuaresma no es una costumbre; es una sacudida al alma. Millones de fieles en todo el mundo nos detenemos hoy para entrar en un tiempo sagrado de combate espiritual y recogimiento. No buscamos cumplir reglas, sino alcanzar el misterio central de nuestra fe: la Pascua. En este itinerario, el ayuno y la abstinencia no son 'viejas tradiciones', sino armas de conversión interior para un encuentro real y renovado con Dios.

 

Estas prácticas, profundamente arraigadas en la tradición cristiana, no pueden comprenderse únicamente desde una perspectiva disciplinaria o normativa. Su significado es mucho más profundo: constituyen un acto consciente de amor, humildad y arrepentimiento, mediante el cual el creyente reconoce su fragilidad, su necesidad de la gracia divina y su deseo sincero de cambiar de vida.

 

La Iglesia propone el ayuno y la abstinencia no como una carga, sino como una oportunidad de transformación espiritual. En un mundo marcado por la inmediatez, el consumo y el individualismo, estas prácticas recuerdan al cristiano que la verdadera plenitud no se encuentra en la satisfacción de los deseos materiales, sino en la comunión con Dios.

Una llamada universal a la penitencia y al arrepentimiento

 

El ayuno, entendido como la reducción voluntaria de la cantidad de alimentos, y la abstinencia, que consiste principalmente en privarse de comer carne en determinados días —especialmente los viernes de Cuaresma—, tienen su fundamento en la propia condición humana marcada por el pecado y la necesidad permanente de conversión.

Las Sagradas Escrituras recuerdan con claridad que todos los hombres están llamados al arrepentimiento.

 

El apóstol San Juan afirma que negar el pecado es negar la verdad misma, mientras que San Pedro, en su predicación tras Pentecostés, exhorta a los fieles a convertirse para recibir el perdón y comenzar una vida nueva. Esta llamada no pertenece únicamente a una época concreta, sino que constituye una exigencia permanente en la vida...Seguir Leyendo


La disciplina del cuerpo como camino hacia la libertad del espíritu

 

l ayuno y la abstinencia representan, además, un ejercicio concreto de dominio propio que ayuda al creyente a ordenar sus deseos y a fortalecer su voluntad. Al renunciar voluntariamente a algo bueno y legítimo, como el alimento, el cristiano aprende a liberarse de la esclavitud de los impulsos desordenados y a crecer en libertad interior.

 

Esta disciplina no tiene como finalidad el sufrimiento por sí mismo, sino la transformación del corazón. Al experimentar la privación, el creyente toma conciencia de su dependencia radical de Dios, fuente de toda vida y de todo bien. El ayuno se convierte así en una escuela de humildad, en la que el cristiano reconoce que no puede salvarse por sus propias fuerzas, sino únicamente mediante la gracia divina... Seguir Leyendo

 

La conversión del corazón, el verdadero sentido de toda penitencia

 

No obstante, la Iglesia enseña con claridad que el valor del ayuno y la abstinencia no reside únicamente en el acto exterior, sino en la disposición interior que lo acompaña. El Catecismo de la Iglesia Católica subraya que la llamada de Cristo a la conversión se dirige ante todo al corazón del hombre, a esa dimensión profunda donde se decide el sentido de la vida.

 

La penitencia auténtica implica una transformación radical de la persona. No se trata solo de modificar conductas externas, sino de reorientar toda la existencia hacia Dios. Es un retorno sincero al amor divino, acompañado del rechazo consciente del pecado y del firme propósito de vivir según el Evangelio...

     

Y por nuestra querida Valencia



SANTOS FRANCISCO Y JACINTA MARTO. Son dos de los tres niños videntes de Fátima. A partir del 13 de mayo de 1917, la Virgen se estuvo apareciendo a los niños Francisco, su hermana Jacinta y su prima Lucía, en Cova de Iría, lugar de Fátima, en Portugal. Los dos primeros fueron beatificados por Juan Pablo II el 13 de mayo del 2000 en Fátima, y su fiesta se celebra hoy, día en que murió Jacinta. Francisco y Jacinta nacieron en Ajustrel, caserío de Fátima, él el 11 de junio de 1908, y ella el 11 de marzo de 1910, de una familia humilde y cristiana. Tenían caracteres diferentes: él más tranquilo y condescendiente, ella más vivaz y caprichosa. Los dos, al igual que su prima Lucía, eran niños normales y sanos, piadosos y cercanos a la parroquia, y se dedicaban al pastoreo. A diario cuidaban de sus ovejas, jugaban y rezaban. Ya habían tenido apariciones de un ángel cuando un día se les apareció la Señora vestida de blanco sobre un carrasco; las apariciones se repitieron. Nadie daba fe a lo que decían los niños, que tuvieron que pasar un tiempo en la incomprensión y una cierta persecución. Siguió la calma, y los niños profundizaron en su vida espiritual, más entregados a la oración y la penitencia. En 1918 los dos hermanitos fueron víctimas de la «gripe española». Francisco murió el 4 de abril de 1919 en su aldea, y Jacinta el 20 de febrero de 1920 en Lisboa.

jueves, 19 de febrero de 2026



SAN CONRADO CONFALONIERI DE PIACENZA. Nació en Piacenza (Italia) hacia el año 1290, de familia noble. Fue amante de la vida mundana y de la caza. En una cacería ordenó a sus criados que prendieran fuego al matorral donde se habían escondido unas piezas. El fuego se extendió y arrasó campos y casas. Conrado volvió a la ciudad sin que nadie lo viera. Acusado del incendio un hombre pobre, fue condenado a muerte. Esto hizo reflexionar a Conrado, que se declaró culpable y tuvo que satisfacer con sus bienes los daños causados. Él y su mujer quedaron en la miseria, pero vieron en ello la mano de Dios y decidieron consagrarse al Señor. Ella entró en las clarisas y él optó por la vida de ermitaño. Vistió el hábito de la Tercera Orden de San Francisco. Peregrinó por Roma y Malta, llegó a Sicilia y se estableció en Noto. Atendió a los enfermos del Hospital hasta que, para huir de sus devotos, se retiró en un eremitorio cercano. Allí murió el 19 de febrero de 1351.- Oración: Oh Señor, justo y bueno, que llamaste a la vida de retiro y penitencia a san Conrado, movido por el sentido de la justicia, te pedimos, por su intercesión, valorar en su justa medida las cosas de este mundo, y anhelar las del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

domingo, 15 de febrero de 2026

 Nunca oyó hablar de Jesús pero sentía que Él «lo sabía todo de ella»: adoraciones masivas en Taiwán

León XIV cambiará pronto la Curia, aunque sea por edad: la visión de Guzmán Carriquiry

El documental del Sagrado Corazón que llena cines en la Francia laica llega a Italia

El cardenal Fernández recibe a la FSSPX: ofrece dialogar sobre doctrina si no ordenan obispos

Hakuna ya ha vendido sus 8.000 entradas para el concierto de Ciudad de México del 8 de marzo

Alberto Ravagnani explica por vídeo las 5 razones por las que deja el sacerdocio

La fe de James Van Der Beek, actor de «Dawson crece»: «Soy digno del amor de Dios desde que existo»

 Milagros en la unción de los enfermos: los ven los capellanes de hospital, siempre disponibles

Arranca el proceso de beatificación del joven Marco Gallo, vinculado a Comunión y Liberación

Tras décadas, el ayuntamiento de Mejorada cierra la extraña Catedral de Justo: «No tiene licencia»

Nina Krapić, nueva número 2 de la Sala Stampa: se convirtió en Medjugorje, con minifalda

¿Quién fue San Valentín? ¿Qué pasó con su fiesta religiosa? ¿Qué tiene que ver con los enamorados?

Pep Borrell, ¿un San Valentín del siglo XXI?: sus rosas -y espadas- contra los dogmas de la sociedad sin Dios