Bienvenidos a compartir en el Espíritu de Dios

Hola a todos los que visitáis este blog. ¡Gracias por entrar! ¡DIOS OS BENDIGA!
En este momento empezamos a compartir nuestras vivencias y, también nuestras oraciones.
Rezo por vosotros. Rezad, también por mí. ¡GRACIAS!

¡Jesús es amor sin límites!



¡Dios te ama!¡Él esta vivo en tu corazón!

¡Que Dios os bendiga cada día de este año 2026


MER


¡Alabado sea Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Sólo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. ¡SÓLO JESÚS SALVA! Léelo en la Biblia.


¡Te basta mi gracia!

Reza ante el Santísimo por tu familia, amigos y enemigos...¡Él es el Todopoderoso!



¡Oh Señor, pongo en tus manos la sangre derramada por todos aquellos niños muertos en el vientre de sus madres a manos de los hombres, únela a la sangre de tu hijo Jesús que derramó por todos nosotros para la remisión de todos los pecados del mundo! Acoge, Señor esta oración. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén



Dios me ha creado para conocerle, amarle y servirle, y para ser feliz con Él para siempre en la otra vida. ¡Padre, Ayúdame!¡Padre, Perdóname!

domingo, 13 de septiembre de 2026

Domingo 24 (A) del tiempo ordinario






Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Mt 18,21-35): En aquel tiempo, Pedro preguntó a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.

»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: ‘Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré’. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.

»Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: ‘Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».

«¿Cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano?»


SAN JUAN CRISÓSTOMO, obispo y doctor de la Iglesia. [Murió el 14 de septiembre y su fiesta se celebra el 13 de mismo mes]. Nació en Antioquía hacia el año 349, hijo de un funcionario imperial. Después de recibir una excelente formación clásica, se dedicó a la vida ascética y monástica. Más tarde, en el 386, fue ordenado de sacerdote y ejerció, con gran provecho, el ministerio de la predicación. El año 397 fue elegido obispo de Constantinopla, cargo en el que se comportó como un pastor ejemplar, esforzándose por llevar a cabo una profunda reforma de las costumbres del clero y de los fieles. La oposición de la corte imperial, cuyos excesos denunciaba, y de los envidiosos lo llevó por dos veces al destierro. Agotado por tantas penalidades, murió deportado en Comana del Ponto (Turquía), el 14 de septiembre del año 407. Contribuyó en gran manera, por su palabra y sus escritos, al enriquecimiento y explicación de la doctrina católica, hasta el punto de merecer el sobrenombre de Crisóstomo, es decir, «Boca de oro».- Oración: Oh Dios, fortaleza de los que esperan en ti, que has hecho brillar en la Iglesia a san Juan Crisóstomo por su admirable elocuencia y su capacidad de sacrificio, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos llene de fuerza el ejemplo de su valerosa paciencia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 12 de septiembre de 2026

 De Madrid, casi escribe «atea» en un formulario para ir a China: así volvió a la fe, muy lejos de casa

Nuevo giro en Torreciudad: Barbastro reclama al Opus Dei el documento original sobre la Virgen


Hoy es el Dulce Nombre de María: cuando repites mil veces el nombre más popular

 

El Cerro de los Ángeles, gran cine al aire libre para ver «Sagrado Corazón»

¿Debe la Iglesia lamentar su actitud histórica ante la esclavitud? Los hechos sugieren lo contrario

 MENSAJE DE DIOS PADRE

A LUZ DE MARÍA
10 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

Les bendigo como Padre Amoroso que alerta a Sus hijos para que cambien y se conviertan.

VENGO A USTEDES CON MI PODER Y CON MI AMOR DE PADRE.

LES HE LLAMADO A DEJAR DE LADO EL PECADO, A HACER UN CAMBIO URGENTE YA QUE DESEO QUE TODOS MIS HIJOS SE SALVEN.

El pecado venial es una alerta que les debe despertar en cuanto lo perciben para detenerse, examinarse y arrepentirse sin excusar el pecado venial que cometen. Amados, del pecado venial al pecado mortal es tan solo un paso, un respirar, por eso vengo a pedirles para el bien de sus almas el arrepentimiento inmediato de los pecados.

Van por la vida sin obedecerme, en una continua batalla entre la carne y el espíritu provocando así la contaminación de las facultades espirituales.

¡CUENTAN CON MI GRACIA PARA QUE SE APARTEN DEL PECADO MEDIANTE EL VERDADERO ARREPENTIMIENTO Y LA CONFESIÓN DE SUS PECADOS, ENCONTRANDO NUEVAMENTE EL CAMINO QUE LOS CONDUCE A MI CASA PARA QUE SE DECIDAN A AMARME!

El pecado daña gravemente las facultades de cada uno de ustedes: el intelecto, la voluntad y los afectos, llevándolos a obrar y actuar totalmente lejos de quienes Me aman en espíritu y verdad.

PARA LA HUMANIDAD ES URGENTE UN CAMBIO RADICAL EN SU OBRAR Y ACTUAR, ante lo que se abalanza sobre esta generación, sobre la que recae el cumplimiento de cuanto Mi Casa les ha revelado.

¡Mantengan la fe en alto! Yo, Su Padre, no les abandonaré en este momento, sin embargo, Mis Llamados continuarán siendo contundentes ante la crisis en la que viven.

Oren hijos Míos, oren, la Iglesia padece, la crisis penetra con fuerza y aquí es necesaria la fe en ustedes.

Oren hijos, oren, la guerra toma fuerza, un líder cae, la humanidad reacciona.

Oren hijos Míos, oren, la Tierra se estremece en uno y otro lugar. Oren unos por otros, la tierra se mueve con fuerza.

Oren hijos Míos, oren, del Espacio llega a la Tierra un asteroide (1) que estremece y provoca que el Océano Atlántico penetre en algunas zonas costeras y afecte otros países de la Tierra.

Oren hijos Míos, oren Medio Oriente continúa enardecido, la guerra se esparce con rapidez.

Hijos Míos, perseveren con fe, “Yo Soy su Dios”, continúen sin detenerse en el camino de la conversión. Sean obedientes, sus fuerzas deben mantenerse en permanecer en Mi Camino, en el que los espero.

«… traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado” (Lc. 15,23-24).

¡Vengan a Mí, hijos, no teman!


Yo les conduzco al verdadero Camino, a la Verdad y a la Vida.

¡YO SOY SU DIOS!

Su Padre
  
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA

Sábado 23 del tiempo ordinario



Ver santoral: El Dulcísimo Nombre de María



Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Lc 6,43-49): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.

»¿Por qué me llamáis: ‘Señor, Señor’, y no hacéis lo que digo? Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante: Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada. Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa».

«Cada árbol se conoce por su fruto»


SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA. El evangelista san Lucas, en la escena de la Anunciación, escribe: «Y el nombre de la Virgen era María». Benedicto XVI decía el 12 de septiembre de 2006: «Celebramos hoy la fiesta del "Nombre de María". A quienes llevan este nombre -mi madre y mi hermana lo llevaban- quisiera expresarles mi más cordial felicitación por su onomástico. María, la Madre del Señor, recibió del pueblo fiel el título de "Abogada", pues es nuestra abogada ante Dios. Desde las bodas de Caná la conocemos como la mujer benigna, llena de solicitud materna y de amor, la mujer que percibe las necesidades ajenas y, para ayudar, las lleva ante el Señor. Hoy hemos escuchado en el evangelio cómo el Señor la entrega como Madre al discípulo predilecto y, en él, a todos nosotros. En todas las épocas los cristianos han acogido con gratitud este testamento de Jesús, y junto a la Madre han encontrado siempre la seguridad y la confiada esperanza que nos llenan de gozo en Dios y en nuestra fe en él. Acojamos también nosotros a María como la estrella de nuestra vida, que nos introduce en la gran familia de Dios. Sí, el que cree nunca está solo».- Oración: Te pedimos, Dios Todopoderoso, que a cuantos celebramos el nombre glorioso de santa María Virgen, ella nos consiga los beneficios de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.