Bienvenidos a compartir en el Espíritu de Dios

Hola a todos los que visitáis este blog. ¡Gracias por entrar! ¡DIOS OS BENDIGA!
En este momento empezamos a compartir nuestras vivencias y, también nuestras oraciones.
Rezo por vosotros. Rezad, también por mí. ¡GRACIAS!

¡Jesús es amor sin límites!



¡Dios te ama!¡Él esta vivo en tu corazón!

¡Que Dios os bendiga cada día de este año 2026


MER


¡Alabado sea Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Sólo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. ¡SÓLO JESÚS SALVA! Léelo en la Biblia.


¡Te basta mi gracia!

Reza ante el Santísimo por tu familia, amigos y enemigos...¡Él es el Todopoderoso!



¡Oh Señor, pongo en tus manos la sangre derramada por todos aquellos niños muertos en el vientre de sus madres a manos de los hombres, únela a la sangre de tu hijo Jesús que derramó por todos nosotros para la remisión de todos los pecados del mundo! Acoge, Señor esta oración. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén



Dios me ha creado para conocerle, amarle y servirle, y para ser feliz con Él para siempre en la otra vida. ¡Padre, Ayúdame!¡Padre, Perdóname!

miércoles, 8 de abril de 2026

 Sin móvil y ajenas al algoritmo, las monjas que triunfan con un pódcast de 5 millones de visitas

Padre Valentín, a sus 97 años: de profesor de Florentino Pérez a evangelizar a los indios saraguros


¿Guerra injusta? Un arzobispo de EEUU duda de la ofensiva contra Irán

Cae el último cargo contra David Daleiden por filmar a Planned Parenthood vendiendo trozos de feto

Argüello descalifica la maniobra del Gobierno para introducir el aborto en la Constitución

Ateísmo y Edad de Plata: Pedro Poveda Castroverde

Miércoles de la octava de Pascua



Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Lc 24,13-35): Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.

Él les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?». Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?». Él les dijo: «¿Qué cosas?». Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que sería Él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que Él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a Él no le vieron». Él les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?». Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre Él en todas las Escrituras.

Al acercarse al pueblo a donde iban, Él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado». Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando.

Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero Él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!». Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.

«¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»



SANTA JULIA BILLIART. Nació en Cuvilly (Francia) el año 1751. A los 22 años, una enfermedad la dejó paralítica de ambas piernas, limitación que no la acobardó y de la que curó milagrosamente cumplidos ya los 50 años. Bajo la guía del párroco se entregó a la vida de piedad y a la catequesis de los niños. Perseguida en la Revolución Francesa por haber hospedado a sacerdotes católicos, tuvo que exiliarse. En Amiens se puso bajo la dirección del P. José Verin. Empezó a llevar vida en común con algunas compañeras y de ahí nació la Congregación de Hermanas de Nuestra Señora de Namur para la educación cristiana de la juventud femenina. El obispo de Namur, que la había apoyado, influenciado por voces calumniosas la obligó a marcharse. Se estableció en Namur (Bélgica), donde murió el 8 de abril de 1816. De ella dijo Pablo VI al canonizarla en 1969: «Se entregó al servicio del prójimo más pobre y necesitado; a un humilde, gratuito y afectuoso servicio: el de la formación de las niñas de las clases más humildes». Fue una gran propagadora de la devoción al Corazón de Jesús.

viernes, 27 de marzo de 2026

Viacrucis

 

 

Mensaje del 25 de marzo de 2026 a Marija Pavlović

“¡Queridos hijos! El veneno del egoísmo y del odio reina en los corazones humanos y por eso no tienen paz. Los invito, hijitos: sean amor y mis manos extendidas hacia todos aquellos con quienes se encuentren. En humildad oren por la paz y trabajen por la reconciliación entre los hombres, para que cada ser humano esté bien en la tierra. Gracias por haber respondido a mi llamada”.


martes, 24 de marzo de 2026

 

Los errores que se difunden sobre el purgatorio
Es fundamental conocer las verdades de nuestra fe



Vivimos tiempos donde las verdades de la fe son distorsionadas por la difusión del error. Uno de los pilares de nuestra vida espiritual, es prepararnos para el paso a la vida eterna, verdadero centro de todo lo que hagamos en esta vida. Y justamente, la existencia del purgatorio, asi como el Cielo y el infierno mismo, no puede ser negada. Aqui te resumimos algunos de los errores que se difunden, y algunas pautas para que puedas responder a quienes objetan tus creencias como católico bautizado.