Bienvenidos a compartir en el Espíritu de Dios

Hola a todos los que visitáis este blog. ¡Gracias por entrar! ¡DIOS OS BENDIGA!
En este momento empezamos a compartir nuestras vivencias y, también nuestras oraciones.
Rezo por vosotros. Rezad, también por mí. ¡GRACIAS!

¡Jesús es amor sin límites!



¡Dios te ama!¡Él esta vivo en tu corazón!

¡Que Dios os bendiga cada día de este año 2026


MER


¡Alabado sea Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Sólo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. ¡SÓLO JESÚS SALVA! Léelo en la Biblia.


¡Te basta mi gracia!

Reza ante el Santísimo por tu familia, amigos y enemigos...¡Él es el Todopoderoso!



¡Oh Señor, pongo en tus manos la sangre derramada por todos aquellos niños muertos en el vientre de sus madres a manos de los hombres, únela a la sangre de tu hijo Jesús que derramó por todos nosotros para la remisión de todos los pecados del mundo! Acoge, Señor esta oración. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén



Dios me ha creado para conocerle, amarle y servirle, y para ser feliz con Él para siempre en la otra vida. ¡Padre, Ayúdame!¡Padre, Perdóname!

lunes, 23 de marzo de 2026

Coronilla a la Divina Misericordia cada día.

Reza la Coronilla a la Divina Misericordia cada día. 



RITUAL DE LA CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA 
 La costumbre es rezar la Coronilla a las tres de la tarde, cuando Jesús expiró. Por la Señal + de la Santa Cruz De nuestros + enemigos líbranos Señor, + Dios Nuestro En el nombre del Padre, + y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 
 1) ORACIÓN AL COMENZAR Se reza esta oración para la Hora de la Misericordia:
 Expiraste, Jesús; pero la fuente de vida brotó para las almas, y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero. ¡Oh, fuente de vida, insondable misericordia divina!, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros. Luego, se dice tres veces: ¡Oh, Sangre y Agua que brotasteis del corazón de Jesús, como una fuente de misericordia para nosotros! ¡En Ti confío!
 A continuación, se reza: Padrenuestro, Ave María, Credo. 

 2) LAS CINCO DECENAS Se rezan a continuación las cinco decenas. El guía, comienza rezando con las siguientes palabras, que se repiten en cada cuenta grande: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. Después, en cada cuenta pequeña se repite diez veces: Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Después, se hace la siguiente decena, hasta completar cinco.

 3) ORACIÓN FINAL Rezadas las cinco decenas, todos, en común, dirán tres veces: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad o misericordia de nosotros y del mundo entero. ¡Oh, Dios eterno!, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable. Vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa, y aumenta Tu Misericordia en nosotros. Para que, en momentos difíciles, no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.

 4) CONCLUSIÓN En el nombre del Padre, + y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. ¡Jesús, en Ti confío!

 

Lunes 5 (A y B) de Cuaresma




Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Jn 8,1-11): En aquel tiempo, Jesús se fue al monte de los Olivos. Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.

Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?». Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra». E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.

Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?». Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más».

«Vete, y en adelante no peques más»

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SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO. Nació en Mayorga, en las montañas de León (España), hacia 1538, de familia hidalga. Estudió derecho en Salamanca y, durante seis años estuvo trabajando como inquisidor en Granada con gran sentido de la moderación y la justicia. Fue nombrado obispo de Lima el año 1578, cuando aún no tenía órdenes sagradas. Recibida la consagración episcopal en Sevilla, marchó a América. Su diócesis era muy extensa, pues llegaba más allá de la frontera de Perú. Puso gran empeño en aplicar el Concilio de Trento en todos los terrenos de la pastoral e impulsó la evangelización de los indios. Lleno de celo apostólico, reunió numerosos sínodos y concilios que dictaron normas sabias y promovieron la formación del clero y la elevación moral del pueblo. Fue un infatigable misionero en tierras de los Incas y ardiente defensor de sus derechos. Defendió también con valentía los derechos de la Iglesia. Murió en Seña, durante una visita pastoral, el 23 de marzo de 1606, y su cuerpo fue trasladado a Lima.- Oración: Señor, tú que has querido acrecentar la Iglesia mediante los trabajos apostólicos y el celo por la verdad de tu obispo santo Toribio, concede al pueblo a ti consagrado crecer constantemente en fe y en santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SANTA REBECA (RAFKA) AR-RAYÈS. Nació en 1832 cerca de Beirut. Sus padres le enseñaron a amar a Dios y a rezar diariamente. A los 21 años entró en un convento de Mariamat (Hijas de María), en el que pronunció sus votos en 1856. Estudió magisterio y luego comenzó su misión de catequista y maestra por los pueblos de la montaña. En 1871 fue disuelto su Instituto; entonces entró en el monasterio de San Simeón, de la Orden Libanesa Maronita, en el que hizo la profesión solemne al año siguiente. En él vivió 26 años, siendo un ejemplo vivo de obediencia, oración, abnegación y trabajo silencioso para las monjas. En 1885 se ofreció para soportar las enfermedades que Dios le enviara, y su salud se fue deteriorando hasta quedar ciega y paralítica. Todo lo aceptó con la seguridad de estar participando en la pasión del Señor. Murió el 23 de marzo de 1914 en Ad Dahr (Líbano) como altar y holocausto a la vez. Fue canonizada el 2001 por Juan Pablo II.

sábado, 21 de marzo de 2026



18 DE MARZO, 2026

“Queridos hijos, nunca olviden cuán grande es el amor de Dios. Por ese amor también yo estoy con ustedes. No olviden cuán grande es Su misericordia. Por esa misericordia yo les muestro el camino hacia la verdadera felicidad y la paz perfecta. Ese es el camino hacia mi Hijo. Por eso, hijos míos, con plena confianza entréguense a mi Hijo y no tengan miedo. No le teman al futuro, porque pertenece completamente a la voluntad de mi Hijo. Por eso, hijos míos, renuncien a todo aquello que los aleja de mi Hijo: la falsa felicidad, la falsa esperanza, el falso esplendor. Confíen en mi Hijo. Háblenle de sus dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas, y sentirán Su amor y Su bendición. Les doy las gracias“

MENSAJE A MIRJANA DRAGICEVIC SOLDO


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miércoles, 18 de marzo de 2026

 

Mensaje anual del 18 de marzo a Mirijana Dragićević-Soldo

«Queridos hijos, nunca olviden cuán grande es el amor de Dios. Por ese amor también yo estoy con ustedes. No olviden cuán grande es Su misericordia. Por esa misericordia yo les muestro el camino hacia la verdadera felicidad y la paz perfecta. Ese es el camino hacia mi Hijo. Por eso, hijos míos, con plena confianza entréguense a mi Hijo y no tengan miedo. No le teman al futuro, porque pertenece completamente a la voluntad de mi Hijo. Por eso, hijos míos, renuncien a todo aquello que los aleja de mi Hijo: la falsa felicidad, la falsa esperanza, el falso esplendor. Confíen en mi Hijo. Háblenle de sus dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas, y sentirán Su amor y Su bendición. Les doy las gracias».