
SAN CIRILO DE JERUSALÉN, obispo y doctor de la Iglesia. Nació en Jerusalén de padres cristianos el año 315. Recibió una buena formación clásica y teológica, y fue un gran conocedor de la S. Escritura. Sucedió al obispo Máximo en la sede de Jerusalén el año 348. Llevó una vida muy ajetreada, y por tres veces al menos tuvo que dejar su sede y marchar a otras tierras. Participó en el Concilio Ecuménico de Constantinopla e intervino en la controversia arriana. De sus obras escritas que nos quedan, la principal son las Catequesis, tanto las prebautismales como las llamadas «mistagógicas». En ellas se dirige a los que se preparaban durante la cuaresma para recibir el bautismo la noche de Pascua, y a los recién bautizados. La recta doctrina, las Escrituras, los misterios sagrados, las tradiciones de la Iglesia, la historia de la salvación y los sacramentos de la iniciación cristiana son el contenido de las catequesis, que pronunciaba en la basílica del Santo Sepulcro. Murió el año 386.- Oración: Señor, Dios nuestro, que has permitido a tu Iglesia penetrar con mayor profundidad en los sacramentos de la salvación, por la predicación de san Cirilo, obispo de Jerusalén, concédenos, por su intercesión, llegar a conocer de tal modo a tu Hijo que podamos participar con mayor abundancia de su vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SAN ANSELMO DE LUCCA, también llamado Anselmo II, o de Baggio. Nació en Baggio, cerca de Milán, hacia el año 1040, de familia noble; era sobrino del papa Alejandro II, el cual, siendo canónigo de Milán, se ocupó de su formación. De joven abrazó la vida eclesiástica, y luego la benedictina en monasterio de Polirone (Mantua). Fue elegido obispo de Lucca (Toscana). Era el tiempo de la lucha por las investiduras, y Anselmo estuvo siempre de parte del papa frente al emperador. Por fidelidad a la Iglesia entregó al papa Gregorio VII el anillo y el báculo pastoral que había recibido del emperador Enrique IV. Los papas le encomendaron diversas misiones por Italia y Europa. Fue un pastor celoso, empeñado en la reforma de costumbres, especialmente del clero, al que propuso la vida en comunidad, cosa que rechazaron sobre todo los canónigos. El papa lo envió como legado suyo a Lombardía, y él se estableció en Mantua, donde murió el año 1086. Fue pobre y humilde, fiel al Papa y a la Iglesia.

SAN SALVADOR DE HORTA. Nació el año 1520 en el hospital de Santa Coloma de Farnés (Gerona), casa de beneficencia en que sus padres, piadosos y pobres, prestaban sus servicios. Su nacimiento en un lugar de dolor fue como presagio de su futura misión en el mundo: aliviar a los desventurados. A los veinte años, cuando trabajaba como zapatero en Barcelona, ingresó en la Orden franciscana, donde ejerció los trabajos domésticos más humildes, y brilló por su sencillez, obediencia, pureza y austeridad de vida. Fueron muy numerosos los milagros que Dios obró por su medio, hasta crear problemas a los superiores, que lo fueron trasladando de un sitio a otro; los más numerosos fueron curaciones con la señal de la cruz y la invocación de los nombres de Jesús y María. Vivió varios años en el convento de Horta (Tortosa), y murió en el de Cágliari (Cerdeña) el 18 de marzo de 1567. Lo canonizó Pío XII en 1938.- Oración: Te rogamos, Dios todopoderoso, nos concedas a los que conmemoramos a san Salvador de Horta, tu humilde siervo, vernos libres, por su intercesión, de los males presentes, y gozar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
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