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MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A LUZ DE MARÍA
30 DE MAYO DEL 2026
Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, bendigo a todos Mis hijos.
ESTA GENERACIÓN, EN ESPECIAL, SE ALEJA ACELERADAMENTE DE LA TRINIDAD SACROSANTA AL ENDURECER EL CORAZÓN SUMERGIDO EN EL EGO HUMANO, EN EL RENCOR Y EN LA INDIFERENCIA.
¡Mi Divino Hijo es Amor y la compasión del mismo Dios hecho carne! A semejanza del Obrar y Actuar Divino, cada uno de ustedes debe llevar a florecer ese amor que acoge, que sana y que es firme.
Necesitan presentar ante el Trono Trinitario un amor activo, no un amor pasivo que solo contempla lo que sucede en la humanidad; sino que necesitan permitir a la Trinidad Sacrosanta que les transforme para que cada uno, ante el Amor Divino, permita ser transformado por la Misericordia Divina y logren ser unidad que late al ritmo Divino en el mundo y no que el mundo les domine y les aplaste.
Hijitos, olvidan la capacidad que poseen para amar y sanar cuanto deben sanar en ustedes; poseen la capacidad de saber si existe desunión en el Pueblo de Dios (1) pero lejos se encuentran de ser "mansos y humildes de corazón". El que perdona es un dador de amor que se sana de cuanto le mantiene atrapado en sí mismo y puede ayudar a sus hermanos a sanarse.
Hijitos:
TENGAN PRESENTE QUE “DIOS TE AMÓ PRIMERO CON UN AMOR GRATUITO E INFINITO” Y QUE SALE AL ENCUENTRO DE CADA UNO PARA SALVARLES, PERDONARLES Y ENAMORARLES PARA QUE LO BUSQUEN USTEDES TAMBIÉN.
Hijitos, esta Madre sabe que mantienen grandes preguntas en ustedes y Yo como Madre he de decirles que la única respuesta verdadera es creer, ser pacientes y amar a la Trinidad Sacrosanta sin reservarse nada para ustedes, sino darlo todo.
Saben que todo se inicia en Dios, todo es sostenido por Su Amor…
Saben que sólo y sólo quien se permite ser transformado por ese Amor es luz, compasión, comprensión y entrega hacia el mundo…
Amados hijos:
PALPITEN AL RITMO DE LA GRANDEZA DE LA SOLEMNIDAD DE LA FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD (1), DEN GRACIAS, OREN, VAYAN A LA HABITACIÓN INTERIOR A SOLAS CON DIOS Y EXAMÍNENSE SIN QUE CONTINÚEN NEGÁNDOSE LO QUE SON.
Viven en un momento en el que cada uno es responsable no del miedo, sino de tener la conciencia de que esta generación se dirige hacia un final que no es la Voluntad de Dios Padre, sino del hombre que participa en la creación de armas nucleares y biológicas y del estado de degradación de la humanidad.
¿ESTA GENERACIÓN HACIA DÓNDE LES CONDUCE HIJOS, HACIA DÓNDE LES CONDUCE? Por ello les llamo a orar con fe desde lo más profundo del corazón.
Oren hijos de Mi Divino Hijo, oren, la humanidad padece.
Adoren a la Trinidad Sacrosanta desde el amanecer hasta el anochecer.
Les bendigo como Madre de la humanidad.
¡Adoren al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo!
Mamá María
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA

SANTA MARÍA ANA DE JESÚS DE PAREDES. [Murió el 26 de mayo, pero la Familia franciscana celebra su memoria el 28 de mayo] Nació en Quito (Ecuador) el año 1618, en el seno de una familia piadosa y acomodada. Huérfana desde la niñez, consagró a Dios su virginidad y, al no poder entrar en ningún monasterio, emprendió en su casa una vida ascética, dedicada a la oración, el ayuno y otros ejercicios piadosos. A la vez, se entregó con gozo y amor a la ayuda espiritual de sus compatriotas sin distinción de raza ni color: enseñaba el catecismo a los niños, visitaba a enfermos, socorría a pobres, consolaba a las personas atribuladas, atendía las necesidades de los indígenas pobres y de los negros, hubiera querido llevar la fe a los indios. Fue particularmente devota de la Pasión de Cristo. Formada en el espíritu ignaciano, ingresó luego en la Tercera Orden Franciscana. Además, fue lectora asidua de las obras de santa Teresa de Jesús. Murió en Quito el 26 de mayo de 1645. Es patrona del Ecuador.- Oración: Señor, Dios de misericordia, que hiciste florecer, junto con la virtud de la pureza, la austeridad de la penitencia, como lirio entre espinas, en santa María Ana de Jesús, que vivió en medio de un mundo corrompido, concédenos, por su intercesión, vernos libres de los vicios de nuestro tiempo y tender a la perfección cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.