
SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS. La Iglesia celebra con toda solemnidad el misterio de la maternidad divina de la Virgen el día 1 de enero, fecha en que también se conmemora lo que nos recuerda el evangelio de San Lucas: al cumplirse los ocho días del Nacimiento del Niño, lo circuncidaron y le pusieron por nombre Jesús. La fiesta de hoy está destinada a celebrar la parte que tuvo María en el misterio de la salvación y a exaltar la singular dignidad de que goza la madre de Jesús, Dios y hombre. «Francisco -dice San Buenaventura- amaba con indecible afecto a la Madre del Señor Jesús, por ser ella la que ha convertido en hermano nuestro al Señor de la majestad».- Oración: Dios y Señor nuestro, que por la maternidad virginal de María entregaste a los hombres los bienes de la salvación, concédenos experimentar la intercesión de aquella de quien hemos recibido a tu Hijo Jesucristo, el autor de la vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ. El papa Pablo VI quiso que, a partir de 1968, se consagrara este día, el primero del año, a la reflexión y a la oración por la paz, acompañándolas con un Mensaje dirigido ante todo a los jefes de Estado y a los representantes de las naciones. Juan Pablo II y Benedicto XVI han proseguido esta hermosa iniciativa, enviando cada año su mensaje.
SAN JOSÉ MARÍA TOMASI. Nació en Licata (Sicilia) el año 1649 de padres nobles y piadosos. Renunció a sus derechos nobiliarios y patrimoniales y profesó en los Teatinos el año 1666. Ordenado sacerdote, se consagró al esplendor del culto divino y al fomento de las ciencias sagradas, llegando a ser un especialista en liturgia. El papa Clemente XI le dio altos cargos en las Congregaciones romanas y lo creó cardenal. En su vida unió el amor a la ciencia con el amor a la piedad. Murió en Roma el 1 de enero de 1713.
SANTA ZDISLAVA DE LEMBERK. Nació de familia noble hacia el año 1220 en Krizanov (Moravia occidental). A los veinte años se casó con Havel de Jablonné, señor de Lemberk, hombre de confianza de Wenceslao I y colonizador de la Bohemia septentrional; tuvieron cuatro hijos que educaron cristianamente. Se asoció a la obra de la Orden de Predicadores -dominicos- y fundó para ellos dos conventos. Con el espíritu dominicano, además de ser un perfecto modelo de mujer y madre de familia, se dedicó con empeño a la evangelización en el ámbito familiar y social, especialmente en las actividades de caridad para con los pobres y los enfermos. Murió en Lemberk en 1252. La canonizó Juan Pablo II en 1995.
SAN SEGISMUNDO GORAZDOWSKI. Nació en Sanok (Polonia) en 1845. Entró en el seminario de Lvov; por su salud precaria, se le retrasó la ordenación sacerdotal. Desde el inicio de su ministerio unió su actividad pastoral con la caritativa: renovación de la vida cristiana, catequesis, publicación de artículos y libros, fundación de numerosas obras de beneficencia. Con el fin de gestionar la mayor parte de sus obras de beneficencia pidió colaboración a un grupo de terciarias franciscanas, y a partir de ahí, en 1884, fundó la congregación de las Religiosas de San José, que sigue la Regla de la Tercera Orden de San Francisco y que, en 1922, se agregó a los Capuchinos. Por sus obras mereció ser llamado "sacerdote de los desheredados", "padre de los pobres", "apóstol de la misericordia de Dios". Murió el 1 de enero de 1920, en Lvov (Ucrania). Lo canonizó Benedicto XVI en 2005.