BEATOS ALFONSO LÓPEZ LÓPEZ Y MIGUEL REMÓN SALVADOR. Cuando en julio de 1936 arreció en España la persecución religiosa, los franciscanos conventuales de Granollers (Barcelona), como tantos otros, tuvieron que buscar refugio en casa de amigos o familiares. Alfonso nació en Secorún (Huesca) en 1878; a los 27 años ingresó en los conventuales, hizo el noviciado en Osimo (Italia), donde cursó los estudios eclesiásticos, y recibió la ordenación sacerdotal. Estuvo tres años de confesor en el Santuario de Loreto y pasó el resto de su vida en Granollers como docente, director espiritual y superior de la casa. Miguel nació en Caudé (Teruel) en 1907. Ingresó en la Orden en Granollers como hermano laico, marchó a Italia e hizo la profesión solemne en Loreto, donde permaneció un par de años prestando diversos servicios en la Basílica. Regresó a Granollers en 1935 para ejercer los oficios que se le confiaron, en los que siempre se mostró laborioso, afable y pacífico. El 3 de agosto de 1936, los milicianos detuvieron a Alfonso y a Miguel y, después de invitarlos repetidamente a apostatar de su fe en medio de crueles vejaciones y malos tratos, los fusilaron el 3 de agosto de 1936 cerca de Samalús (Barcelona). Son dos de los mártires de Granollers beatificados por Juan Pablo II en 2001.
BEATO LUIS DE VALENCINA, Capuchino. Nació en Valencina de Alcor, ahora Valencina de la Concepción (Sevilla), en 1885. Profesó en 1901 y fue ordenado sacerdote en 1908. Tenía buenas cualidades de gobierno y desempeñó diversos oficios, incluido el de superior provincial; fue un buen predicador y un gran director de ejercicios espirituales. Cuando, a raíz del Alzamiento Nacional, los milicianos sitiaron el convento de Antequera (Málaga), el P. Luis era director del seminario. El 3 de agosto de 1936 intentó huir descolgándose por un balcón, pero se fracturó una pierna. Los milicianos intentaron llevarlo al hospital en una camilla de la Cruz Roja, mientras la multitud pedía a gritos su muerte. Llegados a las afueras de la ciudad, lo arrojaron de la camilla y lo acribillaron a balazos mientras él se encomendaba al Señor y con su mano los bendecía, perdonándolos. Después le destrozaron el cráneo a golpes. Beatificado el 13-X-2013. [Más información]
BEATOS RICARDO GIL y ANTONIO ARRUÉ, mártires. Ricardo nació en Manzanera (Teruel) en 1873. Su juventud fue algo zarandeada por su carácter difícil. En 1893 marchó a Filipinas, donde fue soldado, estudió filosofía y teología, fue ordenado sacerdote en 1904 y ejerció su ministerio hasta 1905 en que volvió a España. En 1910, en un viaje a Roma, se encontró con Don Orione, fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, en la que ingresó. Fue un encuentro providencial, que marcó su vida. Don Orione le encomendó diversas misiones en Italia y en 1930 lo envió a España para fundar la primera casa orionista de aquí. Fijó su residencia en Valencia, en una casa muy pobre, pero siempre abierta para acoger a los más pobres. El 3 de agosto de 1936, los milicianos lo detuvieron y, junto con el joven Antonio al que había acogido, lo asesinaron en El Saler, de Valencia. Antonio nació en Calatayud (Zaragoza) en 1908. Los dramas familiares y el abandono por parte de sus parientes le hicieron caer, durante el servicio militar, en una depresión; estuvo internado en un manicomio. En 1931 se encontró con el P. Ricardo, que lo acogió, le encomendó tares caritativas, le hizo estudiar y lo fue preparando para ingresar en la Obra de D. Orione. Cuando supo que habían detenido a D. Ricardo, quiso correr su misma suerte y se presentó a los milicianos, que lo mataron junto al sacerdote.- Beatificados el 13-X-2013. |
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