San Bernardo Calbó. Nació en Mas Calbó (Tarragona, España) el año 1180. Estudió derecho y ejerció el cargo de juez, pero en 1214, a raíz de una grave enfermedad, decidió abrazar la vida religiosa e ingresó en el monasterio cisterciense de Santes Creus. Ordenado de sacerdote, ejerció el ministerio de la predicación, y no tardaron en elegirlo abad. En 1233 fue elegido obispo de Vich. Promovió con empeño la verdadera doctrina, la instrucción catequética y la predicación. Recorrió varias veces la diócesis. El papa Gregorio IX lo nombró inquisidor de la Corona de Aragón, y él animó a los caballeros a continuar la reconquista. Fue generoso con los pobres y procuró la paz entre sus fieles. Murió en Vich el año 1243.
Santos Crisanto y Daría. Martirizados en la vía Salaria Nueva de Roma el año 253. El papa san Dámaso los ensalzó.
Santos Crispín y Crispiniano. Al parecer eran de oficio zapateros. Sufrieron el martirio en Soissons (Francia) en el siglo III.
San Frontón. Es considerado como el primer evangelizador de la ciudad de Périgueux en Aquitania (Francia), en el siglo III.
San Frutos. Según la tradición, Frutos nació en Segovia (España) en el seno de una familia noble. En la segunda mitad del siglo VII, junto con sus hermanos Valentín y Engracia, vendió sus bienes, los distribuyó a los pobres y se retiró a vivir como ermitaño en las cercanías de Segovia, en una zona de montañas escarpadas, donde murió hacia el año 715.
No hay comentarios:
Publicar un comentario